VACAS FLACAS


Desde hace unos días, no paro de recibir noticias sobre las huelgas que los profesores de institutos públicos hacen por los recortes.Este, y tantos otros ejemplos que podemos ver; en educación, en sanidad, en los sueldos de los funcionarios…son el claro, clarísimo ejemplo de que estamos…¿como decirlo? completamente ARRUINADOS, es la palabra.

Desde hace unos cuantos años, hemos llegado a una situación en la que,( podemos decirlo sin tapujos) nos hemos caído en el charco; ¿y saben que?que nos lo merecemos.

Hemos estado durante mucho tiempo viviendo como ricos,cuando éramos pobres.Los bancos daban créditos para comprarse un coche, una televisión de plasma y una casa de 200 metros cuadrados a mileuristas sin contrato fijo. Hemos engañado a la seguridad social como hemos querido ( si, usted también ha pedido “bajas”), hemos promovido que gente de la prensa del corazón sean el modelo a seguir de mas de la mitad de la población española, hemos comprado dos casas cuando sólo podíamos pagar una, hemos abusado de la sanidad, hemos abusado de las pensiones..es decir hemos estado diciéndole a papá Estado que QUIERO QUIERO QUIERO TENGO DERECHO A…..y papá Estado; se ha cansado; a parte de que aunque nos quiere mucho y quiere velar por nuestros intereses; se ha quedado sin blanca.

Respeto desde luego a los profesores; pero, soy y he sido estudiante institutos; admiro la labor de los docentes que con ahínco han intentado enseñarnos; sin embargo ESPAÑA ha sido y es uno de los peores países donde el nivel cultural es mas bajo; la selectividad actual es para tontos; y nuestras universidades están llenas de gentuza. Hace poco nuestro querido amigo Zapatero, prometió un ordenador portátil a cada estudiante; a cara que se me quedó fué: Resulta que el problema es que no tienen ordenador…¡¡¡claaaaaaaaro!!!. Estamos demasiado acostumbrados, a vivir de lo que heredamos en la etapa de la transición; un Estado de bienestar constituido por algunas de las mentes mas brillantes que han pisado nuestra tierra en este último siglo; si queremos que las cosas cambien, dejemos las huelgas de una vez que no sirven para nada, hay que trabajar como alemanes, y dejarnos de quejar, ya que nos queda un largo camino para volver a tener la situación que teníamos antes y que nuestras futuras generaciones puedan disfrutar. Hay que defender nuestros derechos; desde luego; pero SEÑORAS Y SEÑORES. HAY QUE APRETARSE EL CINTURÓN.